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| Las nubes de polvo bloquean nuestra vista nocturna de la Vía Láctea, creando lo que se llama a veces la Grieta Oscura. Crédito: A. Fujii |
La predicción de los tres días de oscuridad a partir del día 21 de diciembre del 2012, es una de las más extrañas teorías que se ha construido y con muy poca atención a los hechos reales. Esta idea sostiene que una alineación cósmica del Sol, la Tierra, el centro de nuestra galaxia—o tal vez las densas nubes de polvo de la galaxia—en el solsticio de invierno podría, por alguna razón desconocida, conducir a la destrucción [1]. Tales alineaciones pueden ocurrir pero éstas son una ocurrencia regular que puede causar ningún daño (y, de hecho, ni siquiera estará en su alineación más cercana durante el solsticio de 2012.)
Los detalles son los siguientes: Visto lejos de las luces de la ciudad, un camino brillante llamado la Vía Láctea puede observarse arqueándose a través del cielo estrellado. Esta ruta se forma a partir de la luz de millones de estrellas que no podemos ver de forma individual. Esto coincide con el plano medio de nuestra galaxia, por lo cual también nuestra galaxia se llama Vía Láctea.
Las nubes de polvo también pueblan la galaxia. Y mientras los telescopios infrarrojos pueden verlas con claridad, nuestros ojos detectan estas nubes oscuras sólo como parches irregulares donde ellas atenúan o bloquean el resplandor de la Vía Láctea. La senda oscura más destacada se extiende desde las constelaciones Cygnus a Sagitario y es a menudo llamada la Gran Grieta, a veces la Grieta Oscura.
Otra característica impresionante de nuestra galaxia se encuentra oculta en Sagitario: el centro de la galaxia, a unos 28.000 años luz de distancia, que alberga un agujero negro que pesa unos cuatro millones de veces la masa del sol.
La predicción para el 2012 vincula estas dos piezas astronómicas con una tercera—la posición del sol cerca del centro de la galaxia el 21 de diciembre, el solsticio de invierno en el hemisferio norte—para producir algo que no tiene sentido astronómico en absoluto.
Como la Tierra gira alrededor del sol, éste parece moverse contra las estrellas del fondo, por esta razón es que las constelaciones visibles lentamente cambian con las estaciones. El 21 de diciembre del 2012, el sol pasará a unos 6,6 grados al norte del centro de la galaxia—esa es una distancia que a simple vista parece ser cerca de 13 veces el tamaño aparente de la luna llena—y está en realidad más cerca un par de días antes. Hay diferentes afirmaciones sobre por qué esto nos presagia algo dañino, pero todas se reducen ya sea a la coincidencia del solsticio con el sol entrando a la Grieta Oscura lo que de alguna manera augura desastres, o la errada noción de que cuando el Sol y la Tierra se alinean con el agujero negro en el centro galáctico generan una especie de tirón gravitatorio masivo sobre la Tierra.
El primer golpe en contra de esta teoría es que el solsticio en sí mismo no se correlaciona con los movimientos de las estrellas, ni con nada en el universo más allá de la Tierra. Esto sólo pasa a ser el día en que el polo norte de la Tierra está en su inclinación más lejana respecto del Sol.
En segundo lugar, la Tierra no se encuentra en el rango de los fuertes efectos gravitacionales desde el agujero negro en el centro de la galaxia, ya que tales efectos disminuyen exponencialmente entre más uno se aleja desde el centro. La Tierra está a 93 millones de millas del Sol y a 165 mil billones de millas del agujero negro de la Vía Láctea. El sol y la luna (de una masa más pequeña, pero mucho más cercana) son, pero lejos, las fuerzas gravitacionales más dominantes sobre la Tierra. A lo largo del año, nuestra distancia del agujero negro de la Vía Láctea cambia aproximadamente una parte en 900 millones—esto no es lo suficiente como para provocar un cambio real en la fuerza gravitacional. Por otra parte, en realidad, estamos más cerca del centro de la galaxia en el mes de Junio que en el mes de Diciembre.
En tercer lugar, el sol aparece para entrar en la parte del cielo ocupada por la Grieta Oscura cada año, en la misma época, y su llegada allí este diciembre del 2012 augura absolutamente nada.
Por lo tanto, disfrute del solsticio de todas maneras, y no deje que la Grieta Oscura, las alineaciones, las llamaradas solares, las reversiones del campo magnético, los impactos potenciales o las supuestas predicciones Mayas del fin del mundo se interpongan en su camino.
No olvidar lo que dice Pablo:...Dios lo resucitó de la muerte y lo sentó en un trono a su diestra en el profundo cielo, a cargo de gobernar el universo, todas las cosas desde las galaxias hasta los gobiernos, no hay nombre ni poder que esté fuera de su dominio. Y no sólo en este tiempo, sino que para siempre. El está a cargo de todo, tiene la última palabra en todo. En el centro de todo esto, Cristo gobierna la Iglesia. La iglesia, como ven, no es periférica al mundo, el mundo es periférico a la iglesia. La iglesia es el cuerpo de Cristo, en la cual habla y actúa, por la cual lo llena todo con su presencia. (Efesios 1:20-23, Message Bible)
Para los interesados en mayor información, visitar: www.nasa.gov/2012.
Los detalles son los siguientes: Visto lejos de las luces de la ciudad, un camino brillante llamado la Vía Láctea puede observarse arqueándose a través del cielo estrellado. Esta ruta se forma a partir de la luz de millones de estrellas que no podemos ver de forma individual. Esto coincide con el plano medio de nuestra galaxia, por lo cual también nuestra galaxia se llama Vía Láctea.
Las nubes de polvo también pueblan la galaxia. Y mientras los telescopios infrarrojos pueden verlas con claridad, nuestros ojos detectan estas nubes oscuras sólo como parches irregulares donde ellas atenúan o bloquean el resplandor de la Vía Láctea. La senda oscura más destacada se extiende desde las constelaciones Cygnus a Sagitario y es a menudo llamada la Gran Grieta, a veces la Grieta Oscura.
Otra característica impresionante de nuestra galaxia se encuentra oculta en Sagitario: el centro de la galaxia, a unos 28.000 años luz de distancia, que alberga un agujero negro que pesa unos cuatro millones de veces la masa del sol.
La predicción para el 2012 vincula estas dos piezas astronómicas con una tercera—la posición del sol cerca del centro de la galaxia el 21 de diciembre, el solsticio de invierno en el hemisferio norte—para producir algo que no tiene sentido astronómico en absoluto.
Como la Tierra gira alrededor del sol, éste parece moverse contra las estrellas del fondo, por esta razón es que las constelaciones visibles lentamente cambian con las estaciones. El 21 de diciembre del 2012, el sol pasará a unos 6,6 grados al norte del centro de la galaxia—esa es una distancia que a simple vista parece ser cerca de 13 veces el tamaño aparente de la luna llena—y está en realidad más cerca un par de días antes. Hay diferentes afirmaciones sobre por qué esto nos presagia algo dañino, pero todas se reducen ya sea a la coincidencia del solsticio con el sol entrando a la Grieta Oscura lo que de alguna manera augura desastres, o la errada noción de que cuando el Sol y la Tierra se alinean con el agujero negro en el centro galáctico generan una especie de tirón gravitatorio masivo sobre la Tierra.
El primer golpe en contra de esta teoría es que el solsticio en sí mismo no se correlaciona con los movimientos de las estrellas, ni con nada en el universo más allá de la Tierra. Esto sólo pasa a ser el día en que el polo norte de la Tierra está en su inclinación más lejana respecto del Sol.
En segundo lugar, la Tierra no se encuentra en el rango de los fuertes efectos gravitacionales desde el agujero negro en el centro de la galaxia, ya que tales efectos disminuyen exponencialmente entre más uno se aleja desde el centro. La Tierra está a 93 millones de millas del Sol y a 165 mil billones de millas del agujero negro de la Vía Láctea. El sol y la luna (de una masa más pequeña, pero mucho más cercana) son, pero lejos, las fuerzas gravitacionales más dominantes sobre la Tierra. A lo largo del año, nuestra distancia del agujero negro de la Vía Láctea cambia aproximadamente una parte en 900 millones—esto no es lo suficiente como para provocar un cambio real en la fuerza gravitacional. Por otra parte, en realidad, estamos más cerca del centro de la galaxia en el mes de Junio que en el mes de Diciembre.
En tercer lugar, el sol aparece para entrar en la parte del cielo ocupada por la Grieta Oscura cada año, en la misma época, y su llegada allí este diciembre del 2012 augura absolutamente nada.
Por lo tanto, disfrute del solsticio de todas maneras, y no deje que la Grieta Oscura, las alineaciones, las llamaradas solares, las reversiones del campo magnético, los impactos potenciales o las supuestas predicciones Mayas del fin del mundo se interpongan en su camino.
No olvidar lo que dice Pablo:...Dios lo resucitó de la muerte y lo sentó en un trono a su diestra en el profundo cielo, a cargo de gobernar el universo, todas las cosas desde las galaxias hasta los gobiernos, no hay nombre ni poder que esté fuera de su dominio. Y no sólo en este tiempo, sino que para siempre. El está a cargo de todo, tiene la última palabra en todo. En el centro de todo esto, Cristo gobierna la Iglesia. La iglesia, como ven, no es periférica al mundo, el mundo es periférico a la iglesia. La iglesia es el cuerpo de Cristo, en la cual habla y actúa, por la cual lo llena todo con su presencia. (Efesios 1:20-23, Message Bible)
Para los interesados en mayor información, visitar: www.nasa.gov/2012.
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Referencias
[1] Traducido al español por ieprochelle.org desde: Francis Reddy (2011), 2012: Shadow of the Dark Rift. <http://www.nasa.gov/topics/earth/features/2012-alignment.html>. Accesado en Diciembre 2012.

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