El proyecto de cambiar el techo del templo era algo muy necesario y a la vez imposible, especialmente para una congregación pequeña y sencilla como la nuestra. Pero una vez más, a través de un milagro, Dios nos demuestra que para él nada es imposible. A Dios elevamos la mirada para agradecerle con todo nuestro corazón.
No comments:
Post a Comment